En los últimos partidos, el Getafe ha mostrado actuaciones decepcionantes, especialmente en términos de efectividad ofensiva y solidez defensiva. Bajo la dirección de José Bordalás, el equipo ha sido conocido por su robustez defensiva, pero en sus últimas salidas han evidenciado vulnerabilidades que no son típicas de su estilo.

Uno de los principales problemas ha sido la falta de conexión entre el mediocampo y el ataque. Aunque Mauro Arambarri ha sido una figura clave, la ausencia de un mediocampista creativo que pueda enlazar con los delanteros ha dejado a Enes Ünal y compañía aislados en el último tercio. Se sugiere que Bordalás considere incluir a un mediocampista más ofensivo que pueda generar oportunidades y facilitar el juego de ataque. El regreso de un Nemanja Maksimović en forma podría ser crucial para aportar esa chispa creativa.

Defensivamente, el Getafe ha sido expuesto durante las transiciones rápidas, especialmente cuando el equipo pierde la posesión. Implementar un sistema de presión más alta podría ayudar a recuperar el balón en áreas peligrosas, lo que también limitaría las oportunidades del rival. Además, la línea defensiva podría beneficiarse de una mejor coordinación en la marcación, evitando que los oponentes encuentren espacios en el área.

Por otro lado, el juego por las bandas ha sido ineficaz, con laterales como Jorge Molina que no han logrado proporcionar el apoyo necesario en ataque. Un mayor desdoblamiento de los laterales durante las jugadas ofensivas podría abrir espacios y crear oportunidades de gol. Esto es crucial, especialmente para un equipo como el Getafe que tradicionalmente ha explotado el juego por las bandas.

Finalmente, emplear variaciones tácticas como una formación 4-2-3-1 podría permitir al Getafe tener más control en el mediocampo mientras proporciona apoyo adicional a la defensa. Este enfoque podría mejorar la fluidez del ataque y permitir a jugadores creativos como Carles Aleña más libertad para influir en el juego.

En resumen, el Getafe necesita realizar ajustes tácticos significativos para convertirse en el equipo competitivo que sus aficionados esperan. Volver a un estilo más cohesivo y dinámico podría ser clave para revertir su situación en la liga y escalar hacia la mitad de la tabla, donde el club pertenece por historia y tradición.