En las últimas semanas, el rendimiento del Getafe ha fluctuado entre lo prometedor y lo preocupante. El equipo ha tenido dificultades para imponer su estilo de juego, lo que se refleja en el número de ocasiones creadas y en la capacidad para mantener la posesión del balón. A medida que avanza la temporada, es evidente que fortalecer el mediocampo se ha convertido en una prioridad táctica para José Bordalás.

Una de las áreas principales a ajustar es la distribución del juego desde la zona central. Actualmente, Mauro Arambarri y Nemanja Maksimović han formado una sólida pareja, pero a menudo se ven atrapados en una transición lenta debido al estilo más defensivo que se ha adoptado. Introducir un mediocampista más creativo, como Gastón Ávila, podría proporcionar la chispa necesaria para romper las líneas defensivas rivales y generar más oportunidades en el último tercio del campo.

Además, Bordalás podría considerar un cambio de formación, pasando a un 4-3-3 en lugar del habitual 4-4-2. Este cambio permitiría una mayor presencia en el mediocampo y mejores conexiones entre las líneas, lo que podría resultar en un juego más fluido. Con tres mediocampistas, el Getafe podría dominar la posesión mientras ofrece opciones de ataque más variadas.

Otro aspecto clave es la presión alta. En los últimos partidos, el Getafe ha sido menos efectivo en su capacidad para recuperar el balón en el campo del oponente. Reintroducir un enfoque de presión más agresivo podría desestabilizar a los equipos rivales y facilitar una rápida recuperación del balón. Implementar esta táctica no solo mejoraría la seguridad defensiva, sino que también animaría a los delanteros a involucrarse más en el juego, creando un ciclo positivo de presión y recuperación.

Finalmente, se debe reconsiderar el papel de los laterales. En lugar de limitarse a tareas defensivas, laterales como Jorge Cuenca y Marc Cucurella deberían ser alentados a unirse al ataque y ofrecer amplitud. Esto no solo crearía espacio en el mediocampo, sino que también proporcionaría opciones adicionales para los delanteros, facilitando una mayor variedad en el ataque.

Implementar estas modificaciones podría ser crucial para que el Getafe mejore su rendimiento en el campo. Con un mediocampo más dinámico y versátil, el equipo podría no solo recuperar fuerza defensiva, sino también convertirse en un contendiente más temido en los altos escalones de la tabla de La Liga.